Creemos recursos y juegos de la nada con ell@s, permitámonos volver a jugar, sin el jucio, la norma.

Demos espacio y aire, liberemos del sobrecontrol para que la magia del encuentro simplemente suceda.

 

 

No es necesario apostar por recursos, juegos o materiales de los últimos establecimientos de moda.

 

Es necesario que los niñ@s no necesiten constantemente nuevos objetos para sentirse vivos, y para poder jugar, ya que no es cierto. A nuestro alrededor, hay un sínfin de juegos, disponibles en todos los rincones que observemos, simplemente hace falta dar el espacio para la creatividad y el vacío para crear. Si constantemente estamos ofreciendo productos externos, nuestros hij@s se frustrarán al no obtenerlos, dejemos y fomentemos la magia del encuentro con objetos cotidianos de la vida diaria, permitamosle ser y hacer, ya que esto no es sinónimo de no cuidado de su bienestar o seguridad, sino todo lo contrario, fomentaremos su autoestima y su desarrollo personal, y social.